Chetumal, 18 de enero de 2026
(Cambio22)
La desaparición de un policía municipal de Chetumal ha reavivado la alarma por la escalada de violencia en la zona sur de Quintana Roo, particularmente cuando las versiones iniciales apuntan a la posible intervención de un grupo criminal con presencia en la región.
La Fiscalía General del Estado activó una ficha de búsqueda para la localización de Jaime García Gómez, de 48 años de edad, quien fue visto por última vez el 16 de enero de 2026 en la capital del estado. La denuncia formal se presentó un día después, sin que hasta ahora se conozcan detalles oficiales sobre las circunstancias que rodearon su desaparición.
De acuerdo con la información difundida por la autoridad, García Gómez es de tez morena, complexión mediana, con una estatura aproximada de 1.50 metros y un peso de 78 kilogramos. Tiene ojos cafés oscuros, cabello negro, corto y lacio. Como señas particulares presenta un tatuaje en forma de mancha en el brazo izquierdo, además de una cicatriz detrás de la oreja izquierda y otra en la ceja del mismo lado. Al momento de su desaparición vestía playera tipo polo negra, pantalón de mezclilla azul marino y tenis azul con café.
Aunque la FGE no ha confirmado una línea de investigación concreta, de manera extraoficial se ha señalado que el caso podría estar relacionado con una privación ilegal de la libertad presuntamente atribuida a integrantes del Cártel de Caborca, organización señalada por su operación en el sur del estado. Esta versión, sin embargo, no ha sido corroborada por ninguna autoridad.
La gravedad del caso radica en que se trata de un elemento policial en activo, lo que evidencia la vulnerabilidad de las corporaciones de seguridad frente al avance del crimen organizado. La desaparición de un agente no solo representa un golpe directo a la institución, sino que también envía un mensaje de intimidación en un contexto de violencia persistente.
No es la primera vez que integrantes de la policía municipal de Chetumal son blanco de agresiones extremas. En 2024, dos elementos de la misma corporación fueron privados de la libertad; uno de ellos fue localizado decapitado, mientras que su compañero fue hallado sin vida, con visibles signos de violencia física. Aquel caso marcó un precedente alarmante que, hasta hoy, sigue pesando sobre la percepción de seguridad en la región.
Pese a la gravedad de la situación, el titular de la corporación policial municipal, Manuel Santibañes Cortez, no ha emitido un posicionamiento público sobre la desaparición de García Gómez. Mientras tanto, la FGE mantiene abierta la investigación y solicitó el apoyo ciudadano para aportar cualquier información que permita dar con su paradero, en un escenario donde la violencia continúa cobrando factura incluso a quienes tienen la tarea de enfrentarla.






