CAFÉ DE ALTURA
Javier Chávez Ataxca
El PRI controló a placer el Congreso del Estado desde 1975 y hasta 2016, partiendo de la gubernatura, siete presidencias municipales que fueron aumentando y casi todas las posiciones locales y federales ganadas en las urnas.
Pero de 2005 a 2008 hubo un período de excepción, con el chetumaleño Manuel Valencia Cardín al frente de la Gran Comisión. Él era diputado pluri de Convergencia y al gobernador priista Félix González Canto no le quedó de otra, ya que por el otro flanco acometían perredistas y panistas.
Cuando Carlos Joaquín le arrebata al PRI el trono de Palacio de Gobierno se instala en 2016 el “Congreso del Cambio”, con PAN y PRD en complicada convivencia.
PRI y PAN están desinflados en el Congreso y con mucho sufrimiento logran acceder a diputaciones plurinominales. Estas equivalen a formarte en la fila con tus apellidos de abolengo para recibir despensas con Minsa, frijol, atún de baja calidad y papel higiénico rasposo. A ese vergonzoso nivel se han rebajado estos partidos que dominaron la escena política en casi toda la historia de nuestro estado.
En el Congreso hay un total de 25 diputados, 15 de mayoría relativa y 10 de representación proporcional o plurinominales. Y tan sólo hay cuatro de oposición entre los pluris, aunque en realidad no se oponen a nada.
La excepción la representa por momentos el solitario doctor José Luis Pech, de Movimiento Ciudadano. En cambio, son intrascendentes el priista playense Filiberto Martínez Méndez y los dos diputados del PAN: Reyna Tamayo Carballo y Ángel Álvarez Cervera.
Tema otra columna es el exceso de plurinominales a las que accede la 4T. Quizá la solución sea convertir cinco plurinominales en diputaciones de mayoría relativa para que cada municipio tenga representación en nuestro Congreso de Punta Estrella.
Una proporción de 20 a cinco es ideal, garantizando que estas cinco sean asignadas a los chiquitines del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano.
Al centro en la imagen vemos al priista chetumaleño Primitivo Alonso Alcocer, líder de la Gran Comisión al inicio del mandato de Mario Villanueva. Intercambia impresiones con José Luis Pech y a un costado aparece José Alberto Alonso Ovando, fugaz diputado local del PRI porque el gobernador Roberto Borge lo removió para dirigir la Comisión de Agua Potable.






