CAFÉ DE ALTURA
Javier Chávez Ataxca
El fenómeno no es nuevo, pero lo veremos más seguido en este proceso electoral camino a 2027: políticos abanicándose con cuentas de feisbuqueros fabricadas en racimo, para alabarlos y apantallar a los ingenuos.
Un botón lo tenemos con el alcalde de Tulum, el morenista Diego Castañón Trejo, quien recibió en redes una lluvia de porras y aplausos por participar en una jornada de limpieza en la colonia Guerra de Castas, pero ninguno es de su municipio.

Con estas cuentas a modo intentan inflar la popularidad de Castañón, recurriendo al engaño con todo el descaro, creyendo que todos muerden el anzuelo.
Es altamente probable que le estén viendo la cara, o quizá él esté al tanto de esa baja maniobra que en nada le ayuda.
Esas cuentas manejadas por su equipo de redes tienen perfil restringido y no precisan lugar de origen del feisbuquero. Incluso una es de Ciudad de México.

Tal vez para los tulumnenses no fue algo llamativo que su alcalde participe en una jornada de limpieza, por lo que ni siquiera reaccionaron con un comentario o el video no llamó su atención. O posiblemente los comentarios fueron eliminados por incomodarlo.
El engaño de Diego Castañón no es un caso aislado, ya que algunos políticos de Quintana Roo y todo México utilizan esta patraña para inflar su popularidad como sapo de hule, porque para ellos todo vale en la guerra de la política, pero no tiene que ser así.






