Javier Chávez Ataxca
Hace 10 años y por sus propios errores el PRI soltó la gubernatura de Quintana Roo, cuando estaba llamado a prolongar al menos otro sexenio su reinado inaugurado en las urnas en 1975, con Don Chucho Martínez Ross.
En 10 años el PRI ha ido de mal en peor, porque el partido protagónico y temible se fue desinflando hasta ser ahora uno del montón, mantenido a flote por el notable liderazgo de la exalcaldesa chetumaleña Cora Amalia Castilla Madrid.
Muchos recordarán que la lucha interna por la candidatura mayor del Tricolor sacaba chispas y así ocurrió hasta 2016, pero ahora no hay quien se atreva a ser candidato y prefieren no ser contemplados, para evitar la humillante madriza.
El PRI no merece este destino tan cruel, arrojado como bolsa pestilente en el basurero municipal a cielo abierto, picoteado por zopilotes.
Pero a la vista no cuenta con una sola figura que al menos meta las manos en el combate de 2027 que tiene a Morena como vencedor y por paliza.
Los angelitos de la fotografía no necesitan presentación.






