
Está lucha por la gubernatura promete ser innovadora en todos los sentidos.
Por principio de cuentas, exige a todos los involucrados -hasta al fulano que reparte propaganda- un severo examen de conciencia. De examinar centímetro a centímetro el espacio en el que estás parado. De analizar al máximo el cacho de infierno o de gloria en el que la vida podría ubicarlo de no escoger el rumbo más correcto en los meses venideros.
Es arriesgar en todos los sentidos. Saber escoger el bando adecuado podría ser la diferencia entre el ostracismo, el limbo o el mismito paraíso.
Existen muchos aspectos en juego. Hay circunstancias que se convierten en una verdadera papa caliente entre las manos.
Saber de qué lado masca la iguana, cómo dicen los sabios en el pueblo, salva vidas, rescata alacenas, evita carteras quejumbrosas.
El que exista la posibilidad de un segundo y un tercero en discordia, que, aunque como el diablo, nunca se le ve, pero su olor a azufre se percibe en el ambiente, mueve el tablero en todos los sentidos. Mete en un berenjenal de los mil demonios a todos los que de u otra forma se convierten en protagonistas de una batalla -incluidos los comunicadores- a la que si no has sido invitado, más vale encontrar el agujero apropiado para poder colarte. Permanecer ajeno no es lo más recomendable, dicen los que saben de estas cosas. Alguna migaja han de convidarte los poderosos, los dueños del banquete.
Los meses venideros obligarán que todos los que tienen metidas las narices tengan que sudar la gota gorda para que el proyecto en el que participan llegue a puerto seguro, para estar ojo al chícharo, porque si no te “receta” una zancadilla tu propio compañero de equipo, te la aplica el enemigo.
Vienen meses muy interesantes en donde no faltarán los fregadazos que se emiten desde lo oscurito; en donde hay que cuidar el prestigio, independientemente si es poco o mucho, porque hay más de una lengua filosa lista para partirlo en dos de un solo tajo; en donde un chisme bien contado -con “cola” incluida-puede convertir cualquier honra en un apestoso sumidero.
Vienen días complicados y muy movidos para todos los que habitan en esta muy sui género la comarca.
(Créditos de fotografía a quien corresponda)






