Chetumal, 30 de marzo de 2026
(De Peso)
Durante la conferencia de prensa de la Mesa de Seguridad de Quintana Roo, autoridades estatales confirmaron la sentencia de 50 años de prisión contra dos personas halladas culpables de un feminicidio con características rituales satánicos ocurrido en el 2022 en Chetumal.
El fiscal general informó que los sentenciados, identificados como Luis Antonio Varela Cámara, de 44 años, y Kiabeth Sairi Sánchez Heredia, de 24, ambos originarios de Quintana Roo, fueron responsables del asesinato de Landy, perpetrado en la colonia Adolfo López Mateos, en Chetumal.
De acuerdo con las investigaciones ministeriales, la víctima fue contactada bajo el engaño de realizarle un supuesto trabajo de limpia espiritual. Las autoridades detallaron que Landy practicaba la santería, lo que fue aprovechado por los agresores para convencerla de acudir a un domicilio donde presuntamente se llevaría a cabo el ritual.
Las indagatorias establecieron que Kiabeth Sairi fue quien acudió al domicilio de la víctima para trasladarla al lugar de los hechos. Una vez en la vivienda, Landy fue sometida a un ataque de extrema violencia.
Dictámenes periciales revelaron que la víctima presentó al menos 72 lesiones, además de mutilaciones en distintas partes del cuerpo. La Fiscalía señaló que el crimen estuvo vinculado a prácticas de carácter ritual, presuntamente relacionadas con actos satánicos, lo que configuró el móvil del feminicidio.
Tras cometer el homicidio, los responsables abandonaron el cuerpo en un área verde de la colonia Satchel, donde posteriormente fue localizado por autoridades.
Durante el proceso judicial se acreditó que la víctima era madre soltera y se desempeñaba como taxista en el Sindicato Único de Choferes de Automóviles de Alquiler, actividad con la que sostenía a su familia.
El caso generó indignación social en Chetumal. Colectivos feministas, entre ellos Femenil Xtabay Quintana Roo, exigieron justicia y recordaron a la víctima como una mujer trabajadora. Con esta sentencia, autoridades aseguraron que se envía un mensaje de cero tolerancia ante la violencia feminicida.






