Ángel Ramírez Hernández
(Cambio22)
Transitamos por la crisis de comunicación más icónica del gobierno mexicano, con la misteriosa mujer que asoleó sus piernas, en una ventana central de palacio de gobierno, la que da al Zócalo capitalino, cuando surge otra en lo local.
Ayer las redes sociales daban cuenta de un trabajador de IMOVEQROO dormido al interior de su vehículo, con el auto estacionado y el clima encendido, en una zona donde aparentemente no presentaba riesgos para el tránsito vehicular; cuando inmediatamente causa baja de la institución.
Al menos así lo dio a conocer la institución en un boletín oficial, no creo que hayan dado tiempo a una investigación exhaustiva, del porqué se encontraba durmiendo, si lo venció el cansancio que, en todo caso dormirse fue lo mejor, y no causar accidente o, por el contrario, estaba alcoholizado.
Supongo que el conductor, no estaba cumpliendo doble turno, en la camioneta se ven varias camisas, síntoma de que viajaba de un lugar a otro, o decidió dormir o en el lugar público, expuesto al peligro, para ahorrase los viáticos, no pagar hotel y quedarse con el dinero.
Todo eso lo previó la dependencia en un lapso breve, sin preguntar incluso si el empleado en cuestión estaba enfermo o no, el motivo real, si la dependencia le dio los viáticos justos, todo un proceso administrativo que se cumple cuando salen de comisión.

Tampoco sabemos si IMOVEQROO se apegó a un plan de crisis mediática que, en todo caso responde a un documento estratégico diseñado para proteger la reputación de una organización ante eventos negativos, definiendo equipos, mensajes claves y acciones rápidas para responder con transparencia.
Elementos que deben incluir monitoreo continuo, asignación de un portavoz único y plantillas de comunicación para mitigar daños, en tanto se litiga un proceso administrativo; porque quitarle el trabajo a una persona así porque sí, solo por ser juzgado a la primera pues no va.
Apatía de Imoveqroo daña a miles de familias; señalan
Estamos normalizando que cualquiera grava, fotografía, reúne supuestas evidencias, exhibe a una persona, como el video en cuestión, sin tan siquiera preguntarle a la persona si se encontraba bien.
Todos se sienten periodistas, comunicadores, pero no tienen formación adecuada, solo juzgan, evidencian públicamente sin tener más elementos que una simple percepción, puede ser, una máxima de la comunicación es percepción es realidad, pero no apegada a todo.
No vaya ser que, al rato, la encargada de Comunicación de la dependencia, hasta dónde sé, es Indira Domani Carrillo, supongo la que circuló el boletín del despido, vaya a corregir como lo hizo recientemente Jenaro Villamil, al señalar que el video de la misteriosa mujer fue falso.
El caso de Jenaro pudiera responder, más para salvar el verdadero fondo de la mujer que se auto infringía el Acapulco en la azotea, señalada como Florencia Franco Fernández pero que, en la realidad, se dice, se cuenta, era realmente la mamá de la presidenta de México.
La Comunicación Gubernamental – Laborissmo
En todo caso, estamos hablando de hechos menores, magnificados con una pésima política de comunicación gubernamental, que no se ciñe a protocolos convencionales, con rigor profesional, no es asunto menor el despido del trabajo de un jefe de familia.
El caso de Infodemia Mx, la dependencia de gobierno que sustituye al Quién es Quién en las mentiras, del cual está atrás Jenaro Villamil, está ya demandada, ocurrirá lo mismo con el que evidenció y no preguntó por la salud del personaje y, en cambio, quiso sus minutos de fama.

Ya lo estaremos viendo, lo cierto, que son crisis de información, comunicación, que no respondieron protocolos y que, si hubo, no los aplicaron de manera correcta, no hubo sensibilidad hacia el empleado, lo trataron como cualquier delincuente, o ¿usted qué opina?
En adelante, a cualquier funcionario público, sea quien sea, se la aplicaran igual, pago por ver.






