Principales

Ahí viene Mollinedo

Déjame te Cuento
Ángel Solís

Tal como le sucedió a Juanito cuando gritó que venía el lobo, pero nadie le creyó y el depredador se terminó comiendo a todas las ovejas del pueblo, en Quintana Roo un lobo anda suelto, y mientras otros aspirantes esperan la bendición este lobo ya entrado en años anda en campaña, sumando seguidores y llevando a cabo la operación cicatriz con todos los morenistas fundadores que no solo fueron desplazados, sino también aventados a un rincón como la muñeca fea por este primer gobierno de la 4T.

Su nombre: Rafael Marín Mollinedo, de aproximadamente 70 años de edad y supuesto delegado de los Programas del Bienestar en Yucatán, quien va para su segunda semana consecutiva de acercamiento con las bases morenistas de todo Quintana Roo que hicieron la chamba para hacer realidad al Partido Morena en nuestro estado, y cuyos frutos ahora disfrutan en su gran mayoría ex priistas que abandonaron a su viejo partido para colocarse el chalequito guinda.

Recientemente designado como delegado del Bienestar o de Gobernación (no hay nombramiento oficial hasta el momento), Marín Mollinedo arrancó su primera semana de trabajo fuera de Yucatán con reuniones con militantes y simpatizantes del partido oficial en Playa del Carmen, estructura sostenida en su gran mayoría por el regidor y constructor playense Orlando Muñoz Gómez.

Lo mismo ha hecho en Cancún, su centro de operaciones y de reuniones frecuentes con sus operadores a nivel estatal.

Esta segunda semana hará su arribo a Chetumal para reunirse con simpatizantes de su proyecto en el sur del estado, este sábado en punto de las 11 de la mañana en una vivienda ubicada a la entrada de la capital, invitación supuestamente abierta a todos los que quieran sumarse a la causa marinista.

Pese a que la presidenta Claudia Sheinbaum afirmara el pasado 1 de abril en la Mañanera que Rafael Marín no dejaba su puesto de director nacional de Aduanas por «razones electorales”, lo cierto es que con todo el descaro va en búsqueda de la gubernatura de Quintana Roo, y de no aparecerle otro aspirante en los próximos días, en junio próximo su nombre estaría muy bien posicionado en las supuestas encuestas que llevaría a cabo el partido Morena.

Engañados van a morir quienes sigan creyendo que Mollinedo anda urgido de dinero y por eso aceptó la chamba de delegado en Yucatán, ya que ese sueldo apenas le serviría para pagar el mantenimiento y los servicios de su departamento de lujo en la Shark Tower, ubicado pobremente en la zona de Puerto Cancún.

Y mientras el lobo engorda devorando a las ovejas, las dueñas y dueños de los ranchos siguen confiados en espera de una señal, y cuando quieran reaccionar ya será demasiado tarde.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba