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El infierno carcelario del periodista quintanarroense Héctor Valdez

CDMX, 9 de abril de 2026
Héctor Valdez Hernández

A fines de febrero pasado publiqué por primera vez en casi 6 años; parece que muchos no leyeron y aunque me cuesta horas escribir ésto lo he reposteado y editado porque es aún más difícil ver mensajes. Si pueden reaccionen y comenten, incluso compartan. Va el reposteo:

A mis amigos todos: escribo aun desde prisión donde he pasado más de cinco años por un crimen que jamás cometí pero que fue fabricado, encausado y sentenciado por personas de enorme poder que, no valen mencionarse ahora: abundan referencias en la internet si quieren ahondar.

Ahora he conseguido este posteo sin saber sí podré seguir revisando el feis o por cuánto tiempo (en prisión prácticamente TODO está prohibido (cómo no pagues cual si fuera el estrecho de Ormus de los penales)

Es para mí muy difícil la conexión y claro, asomarme aquí que requiere muchos megabites que los inhibidores bloquean (desgracias de no pagar).

Tengo comunicación más constante y sencilla de contestar por la aplicación de Telegram al número (52) prefijo de Mx y en el país 56 157 262 57.

Recuerden que no es whatsapp y aunque casi nadie usa Telegram les ruego lo instalen si quieren enviar un saludo aunque sea corto: creanme que lo agradeceré.

Ya platicare de ésta prisión dónde he pasado periodos que a nadie debieran ocurrirle (creanme que a NADIE).

Estoy en el único penal de la ciudad, que es el de mayor seguridad entre los centros penitenciarios y para colmo; aunque hay 13 edificios yo estoy en el módulo de más alta seguridad donde solo salimos de nuestras celdas menos de una hora cada día: sí, si lo pensaron, estoy considerado oficialmente como uno de los presos más peligrosos de los más de tres mil aquí y más de 20 mil en la ciudad. Irónicamente en éste y el anterior año mis condiciones son de maravilla si comparo a lo pasado.

Un abrazo a todos y si pueden ayúdenme haciéndome saber que aún tengo amigos que me recuerdan y creen en mí.

Ps. La foto es muy vieja: otra ocasión, felizmente conjurada entonces, cuando se intentó encarcelarme entre varios otros delitos por delincuencia organizada.

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