Déjame te Cuento
Ángel Solís
Arrogancia y soberbia son las cartas de presentación de la alcaldesa de Cancún, Ana Patricia Peralta de la Peña, quien este jueves dejó con un saborín en la mano a una humilde mujer que se lo ofreció de buena manera, en una de las calles de la región 96 de este polo turístico del norte del estado.
A nadie debe de sorprender su manera de comportarse, ya que lo hace frecuentemente hasta con los representantes de los medios de comunicación, pero debe preocupar que una mujer con ese despreciable comportamiento pretenda gobernar Quintana Roo.
Proveniente de la clase social alta, esa a la cual el ex presidente Andrés Manuel López Obrador definía como “fifis”, Ana Paty —como la conocen— no tiene la menor empatía con una mujer que bajo el ardiente sol que azota actualmente todo el estado recorre las calles de Cancún con su pequeña nevera de saborines, para llevar a casa 100 o 200 pesos que sirvan para alimentar a sus hijos.
Y por si fuera poco, la gente cercana que mantiene en una burbuja a la alcaldesa cancunense lejos de resolver o buscar alternativas para mejorar la imagen de su jefa, amenazan a la ciudadana para que evite acercarse a ofrecerle algo a quien en teoría gobierna para todos.
“Señora no debe de molestar ni de pedir nada”, se escucha en el video de La Noticia QR la voz de una mujer del equipo de la presidenta regañar a la humilde vendedora, en cuya neverita en mano a lo mucho cargaría unos 20 saborines para su venta.
Estos papelones que realiza constantemente la presidenta municipal de Cancún no solo lo realiza en las calles de su municipio, porque también en Chetumal ha llegado en plan de diva política, como en enero pasado, durante la conmemoración del 51 aniversario de la Constitución del Estado de Quintana Roo.
En esa ocasión, ante el cuestionamiento de los reporteros se negó a responder, ignorando a los comunicadores y exhibiendo su abierto desdén hacia los medios de comunicación de la capital del estado.
Los desplantes de Ana Paty a los chetumaleños se manifiestan cuando ella desgraciadamente tiene que venir a esta ciudad capital; entonces ella entra y sale en su lujosa camioneta por el estacionamiento de Palacio de Gobierno para evitar a los reporteros y ciudadanos que buscan un acercamiento, o de plano sale corriendo de los eventos sin decir una sola palabra a quienes se le acercan.
Señalada como el plan “B” de Jorge Emilio González Martínez (“El Niño Verde») en caso de género femenino a la gubernatura, Ana Patricia Peralta la tendrá muy difícil para acercarse a la gente de la zona maya y de la capital del estado, a quienes desde ahora les descarga su arrogancia política.
Los asesores del actual gobierno tendrán que pensarlo seriamente con Ana Paty, porque con sus aires de diva difícilmente los quintanarroenses la aguanten seis años.






