Y dime, ¿tú sangras?… Pues lo harás.

Por César Larrache
Con el cierre del conteo del PREP, hoy en Coahuila el PRI se llevó todo y por barrida en la elección de diputados locales.
Esto me recuerda a la película Batman v Superman, donde el Batman de Ben Affleck lanza la famosa frase: «¿Y dime, tú sangras?». A pesar de su gran desventaja, Batman logró poner de rodillas a Superman, demostrando que el gigante también cae. Algo similar ocurrió en Coahuila, uno de los últimos bastiones priistas en el país.
Morena, con todo el poderío nacional, no pudo contra un estado. Y es que la kriptonita de Morena ha sido el propio Morena: el balance en el poder ha sido negativo, los últimos escándalos los han puesto en el ojo del huracán y la situación económica del país no ayuda.
El incremento del salario mínimo parece ser una de las respuestas benéficas de este gobierno; sin embargo, ha resultado ser un arma de doble filo. La realidad, respaldada por los datos de las Líneas de Pobreza por Ingresos publicadas por el INEGI en mayo de 2025, es que la canasta básica se centraba en 2 mil 339 pesos para el ámbito rural y 3 mil ,975 pesos para el urbano. En contraste, para el mismo periodo de 2026, estos costos se dispararon a 3 mil ,553 pesos en el sector rural y 4 mil ,940 pesos en el urbano, lo que representa un alarmante incremento del 19.53 porciento.
Morena no ha podido manejar el poder, y Quintana Roo no está ajeno a estos problemas. En estos momentos, el partido guinda se encuentra fraccionado en dos grandes bandos: por un lado, los que apoyan a Eugenio “Gino” Segura y a Rafael Marín Mollinedo; por el otro, las fracciones que respaldan a Ana Paty Peralta y a Estefanía Mercado. La realidad es que a Morena no le va bien ir dividido. La experiencia de Coahuila debería ponerlos en alerta roja: la división interna es su peor enemigo.
Lo irónico es que ahora Morena acusa compra de votos —una práctica del viejo manual priista que evidentemente ellos también han utilizado—, pero lo que sí demostraron estas elecciones es que ni con todo el aparato del poder pudieron doblegar a la entidad.
Esto bien podría ser la antesala para los próximos comicios en el país. Recordemos que el próximo año, en 2027, 17 estados tendrán elecciones estatales, las cuales podrían no ser un día de campo para el partido oficial. Habrá que esperar a ver qué nos depara el panorama político.
