El Cancún que perdimos: linchan a ladrón y muere en plena calle

Javier Chávez Ataxca
CAFÉ DE ALTURA
Cancún fue en sus primeros años y por un buen tiempo nuestro paraíso caribeño, pero la escena de un ladrón linchado, agonizante y muerto en plena calle nos muestra su estado de putrefacción, porque sus males son muchos en el flanco de la tranquilidad arrebatada por los malvados.
El hombre fue linchado este miércoles por la noche, al ser golpeado por habitantes del Fraccionamiento Villas del Mar, en la región 248. Según lo sorprendieron robando y cuando los policías llegaron lo encontraron agonizante y recostado en la banqueta.
Fue una ejecución consumada por la furia del pueblo, y esto podía ser normal en Guerrero o en una violenta serranía —incluso en nuestra Ribera del río Hondo—, pero ocurrió en Cancún, el destino turístico por excelencia del Caribe Mexicano.
Cancún dejó de ser el paraíso terrenal y desde hace años sufre por el crimen organizado, el cobro de derecho de piso, feminicidios, homicidios, desaparecidos, asaltos, robos, violaciones e incluso violencia doméstica que incluye violaciones y asesinato de niños, a manos de sus padrastros.
Como otros episodios de nota roja, el linchamiento ocurre mientras anda en disfrazada campaña su alcaldesa morenista Ana Patricia Peralta de la Peña, quien pretende relevar a Mara Lezama en la gubernatura
