A cuatro años de la desaparición de la niña Fernanda Cayetana, de Isla Mujeres

Javier Chávez Ataxca
CAFÉ DE ALTURA
Hoy se cumplen cuatro años de la desaparición de la pequeña Fernanda Cayetana Canul Blanco, perdida por la mañana en la zona continental de Isla Mujeres, cercana a Cancún. Y de nada sirvió la detención del taquero y taxista Marcos Antonio Cauich Adrián y su esposa Angélica Velázquez Cortés, por quienes la Fiscalía General de Quintana Roo ofreció recompensa.
Lo que pudo pasarle a Fernanda Cayetana mantuvo en vilo a Isla Mujeres y a medio Quintana Roo, involucrando a colectivos de búsqueda en una labor persistente en sus primeros meses y con marchas y plantones, para presionar a la autoridad.
Pero el doloroso e indignante caso ha ido quedando en el olvido para las autoridades y la “opinión pública”, inclinada a la amnesia.
La niña de 12 años estaba de vacaciones y con el permiso de su madre Deysi Blanco comenzó a trabajar de lavatrastes en la taquería de Marcos Antonio y Angélica; quería completar para comprar un celular. Fue vista por última vez el 21 de julio de 2022, a las 10 de la mañana.
Por Marcos Antonio se ofreció una recompensa de un millón de pesos y al salir de un templo fue detenido en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, el 11 de noviembre de 2022.
Angélica Velázquez se entregó en forma voluntaria en Cancún (el 23 de mayo de 2023), tan pronto fue ofrecida una recompensa de otro millón por su paradero.
La investigación inicial fue hecha por la Fiscalía General del Estado, encabezada por el fuereño Óscar Montes de Oca Rosales, relevado a los pocos meses por el chiapaneco Raciel López Salazar. Carlos Joaquín González era gobernador y Mara Lezama gobernadora electa cuando desapareció la niña.
Marcos Antonio y Angélica han mantenido los labios sellados.
