Principales

Todo lo que toca Diego Castañón lo convierte en caca

Déjame te Cuento
Ángel Solís

Contrario al rey Midas que convertía en oro todo lo que tocara, el alcalde morenista Diego Castañón Trejo todo por donde pasa lo arruina y desbarata. Ejemplo: el icónico restaurante tulumnense La Eufemia, cuyo propietario César Ortiz fue uno de los primeros empresarios que respaldó a Diego, al abrir el paso de su playa sin costo para los ciudadanos en octubre del año pasado, recientemente anunció el cierre del negocio.

Los elevados precios de ese destino turístico, que van desde un helado en 500 pesos, una cerveza en 250, una botella de agua de 600 ml en 250 pesos y hasta 200 pesos por una meada en un baño público, aunado a la inseguridad y la voracidad de policías y taxistas, provocaron una crisis turística que empezó en la temporada  decembrina de 2024, se incrementó en 2025 y este 2026, para terminar con los pocos negocios que quedan en pie en Tulum.

Muestra del fracaso del gobierno municipal tulumnense es el cierre del restaurante “La Eufemia”, del controvertido empresario turístico Cesar Ortiz, uno de los primeros en respaldar la iniciativa de “Acceso libre a playas”, impulsado por Castañón Trejo en octubre del año pasado y que terminó fracasando porque tulumnenses y turistas no podían ingresar nada, ya que todos los productos debían ser forzosamente adquiridos en los clubs de playa que permitían los accesos gratuito.

“El día de hoy le damos la noticia que el grupo Eufemia cerrará sus puertas al público; queremos agradecer a Dios por haber dado a la oportunidad de haberlos servido a todos ustedes; a todos los que conforman el hotel Maya, el grupo Eufemia, a todos muchas gracias”, anunció César Ortiz en las redes sociales de su negocio.

Cada vez es más creíble la versión de que una mafia inmobiliaria regia conformada por empresarios neoleoneses, donde en verdad vive Diego Castañón con su familia, buscan reventar económicamente a los pequeños y medianos negocios para comprar barato y hacerse de propiedades de alto valor comercial, pudiendo ser ellos quienes están provocando que Tulum agonice económicamente.

A eso se le suma el nulo interés local, a través del Consejo de Promoción Turística del estado (CPTQ), y de la Federación por medio de la Secretaría de Turismo, para poner un alto a las campañas de desprestigio que realiza ya un número considerable de influencers en las redes sociales, provocando que a diario diversos negocios de diferentes giros comerciales bajen cortinas y con ello cientos de trabajadores migren a otros destinos, en busca de fuentes de empleo.

La incapacidad para gobernar del ex futbolista de segunda y tercera división está a la vista: inseguridad, cierre de negocios, falta de promoción del destino y, sobre todo, la corrupción enraizada en todos los niveles de palacio municipal está acabando con una joya turística del Caribe mexicano.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba