Asesinan a dos periodistas de Veracruz y Oaxaca y los hilos llegan al alcalde y el gobernador

CAFÉ DE ALTURA
Javier Chávez Ataxca
Uno a uno, la periodista veracruzana Roxana Berenice Guzmán Ramírez y el periodista oaxaqueño Francisco Alejandro Leyva Aguilar fueron asesinados. Ella sacada con violencia de su casa en Nanchital –hay video de esa mañana del dos de junio– y él baleado recientemente cuando desayunaba en un puesto de comida en San Pablo Etla, Oaxaca.
Por la muerte de Roxana hay cuatro policías municipales detenidos y siente la lumbre en el espinazo el presidente municipal de Ixhuatlán del Sureste, Raúl González Martínez, quien puede perder el fuero. El alcalde es de Movimiento Ciudadano y a Veracruz lo gobierna la zacatecana Rocío Nahle García, de Morena. Si les da la gana pueden hundirlo.
Días antes de ser asesinado por la espalda el pasado 22 de julio –recibió balazos en cabeza y cuello–, Francisco Alejandro acusó al gobernador oaxaqueño Salomón Jara Cruz de perseguirlo por sus críticas y dejó un video acusatorio. Salomón es de Morena y él sí tiene blindaje a prueba de misiles.
A otros periodistas los han matado en medio país y a menudo el rastro desemboca en las autoridades, sean mandos clave de la policía, altos funcionarios, regidores, alcaldes, familiares de políticos e incluso gobernadores. Estamos ante Drácula y el Hombre Lobo disfrazados de Santo, el Enmascarado de Plata.
Veracruz, Oaxaca y Guerrero se cuecen aparte en esta castigada región, por su violencia extrema y cotidiana. Esa sangre fría de serpientes escurridizas distingue a quienes ordenan la muerte de periodistas incómodos, porque los autores intelectuales son realmente los culpables y son autoridades que dan la cara con todo el cinismo, silbando el “yo no fui” de Pedro Infante.
El medio español El País precisa que en los últimos siete meses han sido asesinados en México siete periodistas.
Incluye el asesinato de Josué Martínez Contreras, de 39 años y baleado el pasado 16 de julio cerca de su casa en Puebla, ante su madre e hijo de 13 años. El Jaguar —así le decían— dirigía el combativo medio digital Noticias San Martín Texmelucan.
