Hechos distorsionados por impreparación y malicia

Javier Chávez Ataxca
CAFÉ DE ALTURA
La actividad de informar es accesible para todos, pero engaña con sus puertas de par en par y muchos derrapan y se enlodan el hocico.
En unas cuantas líneas expondré lo que pasa con el periodismo y para empezar me detendré en lo básico: la nota informativa.
Con la nota informativa no vale estar en contra. Si un rayo mata 20 ovejas en el rancho o si mueren dos en un accidente vehicular, ocurre sin espacio para polemizar.
Lo mismo si hay un evento partidista con mil asistentes, pero aquí entra el cuchareo y Juan Equis dirá que fueron 200 y Zalamero Ye que fueron 5 mil. Uyyyyy.
Los hechos de interés público son retorcidos y manipulados a conveniencia por algunos, sea para echar la mano o manchar con malicia o descaro, pero a veces por improvisación de quien descarga palabras en las redes, a menudo con faltas de ortografía y sin que pueda darse a entender, quedando además lejos del blanco.
El tiempo se agota y culmino esta entrega:
La información ha sido enredada en las redes porque a muchos perversos les conviene el caos amazónico. Incluso muchos llegaron al extremo de poner en duda si un profesor de Preparatoria se suicidó en Ciudad de México o nos quiso impresionar con un acto teatral. Terrible.
En los próximos días le sigo y se vale compartir.
