Buscan frenar y castigar acusaciones falsas en Quintana Roo

(Novedades Quintana Roo)
Para evitar que acusaciones sin sustento destruyan la vida de personas inocentes, activistas de Quintana Roo exigieron al Congreso del Estado tipificar y sancionar con mayor rigor las denuncias falsas en el Código Penal, al alertar sobre el incremento de estos casos -que afectan tanto a mujeres como a hombres-, señalaron que la facilidad con la que hoy se interpone una querella infundada evidencia la urgencia de ampliar las conductas punibles y endurecer las penas correspondientes.
El incremento de expedientes fabricados en la entidad ha llevado a defensores de derechos humanos a señalar fallas dentro de la Fiscalía General del Estado y del Poder Judicial, donde la instrumentación de querellas infundadas genera afectaciones severas y prolongadas para las víctimas y sus familias.
«Lo que necesitamos es que el Congreso de Quintana Roo legisle y reforme el Código Penal para aumentar las conductas y las penas que están inmersas en el delito de denuncias falsas, porque es muy fácil levantar una denuncia falsa (…) y destruir la vida de alguien», enfatizó el activista Emiliano Ramos Hernández.
Advirtió que el fenómeno responde a una problemática generalizada que afecta a diversos sectores de la población por igual, señalando que el marco legal actual y las prácticas institucionales permiten que el sistema de justicia sea utilizado como una herramienta de presión.
«No es un tema de hombres; también hombres y mujeres son víctimas de injusticias que se atreven a levantar la voz. La corrupción en la Fiscalía en Quintana Roo y del Poder Judicial rebasa grados alarmantes», aseveró el entrevistado.
En su experiencia personal, el entrevistado enfrenta múltiples carpetas de investigación que califica como fabricadas, señalando celeridad irregular en el actuar de las autoridades para dar cauce a las acusaciones sin la debida verificación de los hechos.
Finalmente, el activista recalcó la urgencia de actuar desde el Poder Legislativo para desincentivar la fabricación de delitos en la entidad, advirtiendo que la falta de consecuencias legales severas deja en vulnerabilidad a quienes enfrentan juicios infundados.
«A mí finalmente mi red de apoyo y la convicción de mis hijas hizo que no me diera por vencido, pero vemos a mucha gente que se derrota y que se da por vencida», concluyó.
