Cancún: Documental expone 30 años de devastación ambiental en Chacmuchuch

(Novedades Quintana Roo)
En un contundente grito de auxilio contra la indiferencia y el desastre ecológico, defensores ambientales y pobladores de la zona continental de Isla Mujeres presentaron el documental “Chacmuchuch: Sufre y calla”, bajo la dirección del activista Bernardo Hautenne.
La obra audiovisual, liberada de forma gratuita en YouTube, documenta tres decenios de ecocidio por la descarga de lixiviados e infraestructura tóxica en ruinas, rindiendo un testimonio de la lucha social por rescatar los manglares y la reserva hídrica de la región.
El largometraje representa la segunda entrega de una trilogía audiovisual iniciada hace dos años con «Un ecocidio quieto», enfocándose esta vez en visibilizar el trauma generacional y las luchas de las comunidades locales.
La problemática se remonta a 1995, cuando el municipio de Benito Juárez construyó un basurero a escasos metros de la actual área natural protegida de la Laguna Chacmuchuch, el cual fue abandonado en 2005 dejando piletas de lixiviados que bautizaron irónicamente como «Sufre y calla» para burlarse de la resistencia ciudadana.
A tres décadas del inicio de este desastre ambiental, estudios del Centro de Investigación Científica de Yucatán (Cicy) confirman la presencia de metales pesados como plomo en la laguna, mientras que los realizadores e investigadores documentaron la existencia de tuberías ocultas y tinas en ruinas que continúan vertiendo contaminantes directamente a la selva y al manto freático.
En el corazón de esta denuncia se encuentra la historia de resistencia de la familia Canul Bando, iniciada en los años 80 por Don Lorenzo Canul Palomo, quien fue criminalizado y encarcelado por oponerse a la construcción del tiradero.
Hoy, el legado de defensa territorial de la Asociación de Silvicultores en Terrenos Nacionales de Isla Mujeres A.C. encabezado por dos generaciones de mujeres: Claudia Canul Ovando, madre de Claudia Hernández Canul y la joven activista Valeria Canul, galardonada con el Premio Estatal de la Juventud 2025.
Las defensoras expresaron que el abandono institucional las ha dejado sin acceso a agua potable limpia en el subsuelo, enfrentando olores fétidos, mortandad de fauna y la constante proliferación de más de 40 basureros clandestinos en la zona.
Ante este panorama, Bernardo Hautenne remarcó que la devastación de Chacmuchuch no es un conflicto comunitario, sino un problema de origen y solución estrictamente políticos que requiere de la acción del gobierno y la movilización social.
Por su parte, la bióloga marina Dinorah Quintal Sosa enfatizó cómo la contaminación afecta desproporcionadamente a las poblaciones vulnerables y destacó el rol fundamental de las mujeres en la primera línea de la defensa ambiental, recordando además que la red de ríos subterráneos conecta esta agua contaminada con los arrecifes, mares y cenotes de toda la región.
El equipo realizador y las comunidades afectadas hicieron un llamado urgente a las autoridades ambientales para instalar casetas de vigilancia permanentes y detener el vertimiento clandestino de desechos, invitando a la ciudadanía a difundir el documental disponible en YouTube para exigir justicia socioambiental en la zona continental de Isla Mujeres.
