Alerta Roja

El panista Hassan Medina iría por la capital

ONCE PASOS

Javier Chávez Ataxca

La capital caribeña de Quintana Roo nunca ha sido gobernada por un panista de cuna, pero en los últimos días se ha fortalecido el abogado chetumaleño Hassan Medina Rodríguez como potencial candidato de la coalición que el partido blanquiazul mantiene con el PRI.

Sin adversario que lo desafíe en el PAN, Hassan Medina tiene la candidatura en mano porque a este partido le corresponde lanzar candidato y el PRI lo acepta de mil amores. Falta la decisión final de la cúpula estatal y no hay que descartar una maniobra absurda que los condene a ir por una miserable regiduría de representación proporcional.

La misión de esta coalición es casi imposible en la capital, porque la aplanadora guinda conquistó el trono municipal en 2018 –impulsada por el efecto de la candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador– y lo retuvo en 2021.

Hassan Medina lidera todas las encuestas en el municipio capitalino de Othón P. Blanco y estaría enfrentando a la alcaldesa morenista Yensunni Martínez Hernández si no hay un cambio de planes.

Y en los cuarteles de Movimiento Ciudadano y PRD no hay una figura con garra competitiva, por lo que podemos ver un choque en la cumbre entre una morenista lopezobradorista y un panista genuino y muy competitivo, como es Hassan Medina.

Morena en la anterior elección de 2021 hizo a un lado a Luis Gamero Barranco para entregarle la candidatura a Yensunni Martínez Hernández, quien acusó a Gamero de violencia política en razón de género y recibió esta recompensa tan valiosa.

El repentino relevo no afectó la intención del voto a favor de los colores del partido del Presidente, lo que confirma su categoría cercana a lo invencible, reforzada por sus aliados Verde Ecologista, PT y el partido local MAS.

Otra ventaja de la 4T es la anemia aguda de la oposición que llega dividida en tres frentes: la coalición PRI-PAN, Movimiento Ciudadano y PRD.

El PRI reinó en esta capital a partir de 1975 y hasta 2016, cuando el ex priista Luis Torres Llanes fue candidato externo de la coalición PAN-PRD y derrotó a la priista Arlet Mólgora Glover.

El panismo fue el adversario histórico del PRI y en 2002 el candidato blanquiazul Luis Gamero Barranco fue el inmediato perseguidor del carismático priista Eduardo Espinosa Abuxapqui, quien ganó la elección sin sobresaltos porque la aplanadora estaba en su punto.

Aquellos eran tiempos de esplendor para el PRI, ahora aliado del PAN en su combate contra el poderoso Morena que va por el “carro completo” en los once municipios, 15 diputaciones locales, cuatro diputaciones federales y dos senadurías de fórmula, además de entregarle muy buenas cuentas a su candidata presidencial Claudia Sheinbaum, lo que está por verse.

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