Golpe a la economía en Carrillo Puerto por gasolina cara y fallas de luz

(Diario Cambio 22)
Felipe Carrillo Puerto enfrenta una doble problemática que impacta directamente la economía y calidad de vida de sus habitantes: los elevados precios de los combustibles y los constantes apagones que afectan a comunidades rurales del municipio, sin que hasta ahora exista una respuesta que dé certeza a los usuarios.
En estaciones de servicio de la ciudad, los precios exhibidos muestran la magnitud del gasto para quienes dependen del automóvil o motocicleta para trabajar y trasladarse. En una de las gasolineras, el litro de gasolina Magna se oferta en 25.29 pesos, la Premium en 28.94 pesos y el Diésel en 28.20 pesos, cifras que representan un fuerte desembolso para las familias y para quienes utilizan vehículos como herramienta de trabajo.
El encarecimiento del combustible tiene un efecto que va más allá de llenar el tanque, ya que repercute en los costos de traslado, transporte de mercancías y servicios, particularmente en un municipio extenso donde cientos de familias deben recorrer largas distancias entre las comunidades rurales y la cabecera municipal.
A este problema se suman los constantes apagones que padecen habitantes de distintas comunidades rurales de Felipe Carrillo Puerto. Los cortes en el suministro eléctrico afectan actividades domésticas, comercios, sistemas de bombeo, conservación de alimentos y otras labores que dependen de un servicio eléctrico estable.
Mientras los usuarios continúan pagando puntualmente sus recibos, persiste el reclamo por una atención más efectiva ante las fallas en el suministro. Habitantes de las comunidades cuestionan cuánto tiempo más tendrán que soportar interrupciones recurrentes sin una solución definitiva y demandan que la empresa responsable atienda las deficiencias de la red.
El contraste resulta evidente: las familias enfrentan combustibles cada vez más costosos para poder trasladarse y, al mismo tiempo, comunidades enteras padecen un servicio eléctrico que no ofrece la continuidad que necesitan. Para los habitantes de Felipe Carrillo Puerto, el reclamo es sencillo: pagar por servicios no debería significar aceptar precios elevados y deficiencias constantes sin respuestas.
