La Secretaría de Turismo es otra herencia en gangrenada del exgobernador Carlos Joaquín

César Larrache
La falta de proyectos turísticos ha sido el coco de la secretaria de Turismo (SEDETUR). Recordemos que en 2018 se eliminaron los fideicomisos de turismo en el estado para dar paso al Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ).
El CPTQ, un organismo descentralizado sectorizado a la SEDETUR, para este 2026 cuenta con un presupuesto gigante de 789 MDP, de los cuales se dividen 728 MDP para el fideicomiso de promoción y cerca de 61 MDP para gastos de operación administrativa.
Pero ¿realmente vemos una ventaja competitiva con respecto a la promoción turística de la zona sur? Por lo menos, antes existía el fideicomiso de la Gran Costa Maya, que para 2018 era de 20 MDP.
La distribución del recurso es bastante injusta en el estado. Podría tener cierta lógica porque la zona norte es la que más ingresos aporta; sin embargo, ante el desgaste de las playas y el incremento de la inseguridad, no han previsto mirar al sur para detonarlo.
El discurso de siempre es que el norte aporta más, pero se les olvida que el sur también recauda el Impuesto al Hospedaje y el Derecho de Saneamiento Ambiental. Sin embargo, ese dinero entra a una bolsa centralizada que se diluye antes de llegar a la capital. El sur genera, pero el norte gasta.
Esperar que miren hacia acá es prácticamente imposible, tomando en cuenta que Bernardo Cueto, actual secretario de Turismo, fue heredado al final de su mandato por el exgobernador Carlos Joaquín y mantenido por la actual administración.
Bernardo no viene a Chetumal; es más, su gente tiene que viajar a Cancún para recabar sus firmas, lo cual genera un gasto innecesario a las arcas públicas al invertir en viáticos, gasolina y hospedaje. Al parecer, el secretario no considera que la capital del estado merezca su presencia.
Resulta irónico que mientras Bernardo Cueto es candil de la calle —presumiendo su nombramiento como presidente de la ASETUR a nivel nacional— sea oscuridad de su propia casa, manteniendo a la capital del estado en el completo abandono.

Por su parte, Andrés Martínez Reynoso, ¿será que conoce Chetumal? En la página oficial del CPTQ solo se registran oficinas en la zona norte (Cancún y Playa del Carmen).
Para Martínez Reynoso, es más fácil armar maletas para ir a la feria de FITUR en Madrid o al Tianguis Turístico y gastar miles, que cruzar la vía corta para pararse en Chetumal a escuchar a los hoteleros locales que llevan años pidiendo promoción real.
Las cifras no mienten. Mientras el norte del estado presume llenos totales con ocupaciones que superan el 80%, los hoteleros del sur tienen que hacer malabares para mantener sus números con apenas al 30% de su capacidad. La prosperidad compartida de la que tanto hablan se desvanece al llegar al kilómetro 19, frontera no oficial entre Cancún y el resto del estado.
Los datos obtenidos del SITUR (Sistema de Información Turística de Quintana Roo), muestran en el primer trimestre de los años 2024, 2025 y 2026 que los números del sur van con una tendencia negativa. La caída en ocupación hotelera se agrava con las restricciones aduanales con nuestro país vecino, Belice.
Basta con ver la poca publicidad de Chetumal en los foros turísticos para entender que el abandono no es descuido: es una decisión. La pregunta que queda en el aire es sencilla y directa: ¿cuándo van a venir Bernardo Cueto y Andrés Martínez a Chetumal? No a Cancún, no a Playa del Carmen, no a Madrid, no al Tianguis Turístico. Acá. A escuchar a los hoteleros que llevan años esperando que alguien en la SEDETUR y el CPTQ; recuerden que la capital del estado también existe.



