El “ahora es cuando” de la viuda Blanca Merari y el cateo federal que la balconea fuera de Puerto Morelos

Javier Chávez Ataxca
CAFÉ DE ALTURA
Un llamativo cateo de la Armada y la Fiscalía General de la República en un exclusivo complejo residencial de Cancún causó un daño colateral sorpresivo: en un humilde nido de Lagos del Sol reposaba la presidenta municipal de Puerto Morelos, Blanca Merari Tziu Muñoz, quien por lo visto aplica la filosofía del “ahora es cuando” al darse la gran vida en el polo turístico vecino.
La alcaldesa fue raspada en redes sociales con insistentes versiones de su captura, desactivadas con su aparición tardía frente al Palacio donde según gobierna. Pero el daño a su imagen ya estaba hecho.
La viuda de Ignacio Sánchez Cordero –asesinado por un solitario pistolero el 24 de febrero de 2021– capitalizó el voto luctuoso como plan B del partido Verde a la silla norteña, candidatura que tenía en mano su esposo Nacho, secretario de Desarrollo Social en el mandato de la alcaldesa verde Laura Lynn Fernández Piña.
Ajena a la política partidista, Blanca Merari ganó en 2021 y logró la reelección en 2024, respaldada por Morena y PT en un municipio sin oposición. Ahora ella navega en aguas agitadas por su insensatez, al ser balconeada en una residencia con renta mensual de 85 mil a 110 mil pesos, según Periódico Diario Cambio 22.
Pensando sin malicia, las dos quincenas se le esfuman a la alcaldesa con la renta y apenas le quedan unos miles de pesos para ir a La Comer o a Súper Akí. Ni hablar, ella es una de tantas mujeres empoderadas.
Y aunque tenga los colores del partido Verde, mancha a Morena por ser el aliado mayor que posibilitó sus victorias. Pero la 4T ha desarrollado una concha de animal prehistórico que le permite soportar todo tipo de escándalos, siempre viendo la paja en el gallinero de sus opositores.
Según Blanca Merari, el cateo fue dirigido contra el propietario de Lagos del Sol, un fantasma hasta ahora. Habrá que conocer la versión de la alcaldesa exverde y morenista de Cancún, Ana Paty Peralta.
