Morena cuida a sus hijos y castigó en Almoloya al exgobernador panista Ernesto Ruffo, por huachicol

Javier Chávez Ataxca
CAFÉ DE ALTURA
Morena se ve mal, porque es complaciente con sus políticos corruptos —varios reclamados por Estados Unidos— y sanguinario con los de otro partido.
Uno de los castigados es el exgobernador panista bajacaliforniano Ernesto Ruffo Appel, quien pasó una temporada en el penal de alta seguridad de Almoloya, en el Estado de México.
Acusado de huachicol fiscal —un negocio dominado por políticos de Morena—, el primer gobernador de oposición ha conocido el infierno terrenal y ahora permanece en Ensenada, en prisión domiciliaria.
Don Ernesto Ruffo tiene 74 años y le contó a Joaquín López-Dóriga —en exclusiva para Radio Fórmula— su tormento a la hora de bañarse, porque van entre cinco y 10 hombres a la vez a las regaderas del Altiplano. 
Esta pesadilla no la conocerán los políticos de Morena, a menos que se vayan a otro partido.
