Cancún: Alertan por bacterias y severo deterioro en la laguna Bojórquez

(Novedades Quintana Roo)
El impacto del crecimiento urbano sobre los ecosistemas acuáticos de Cancún ha alcanzado un nivel crítico en la laguna Bojórquez debido a la alteración de su flujo natural no solo ha frenado la capacidad de autorrecuperación de este cuerpo de agua, sino que ha generado un entorno de estancamiento idóneo para la proliferación de organismos patógenos que representan una amenaza latente para la salud humana.
De acuerdo con análisis desarrollados por el especialista en ecología de zonas costeras y restauración de manglares, Jorge Alfredo Herrera Silveira, investigador y profesor titular del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav) Unidad Mérida, la reducida circulación hídrica —derivada de obras de infraestructura con pasos de agua insuficientes— impide el intercambio constante con el sistema lagunar abierto.
Esta falta de corriente provoca la acumulación continua de materia orgánica en descomposición, alterando drásticamente la calidad biológica del recurso hídrico.
El científico destacó que como consecuencia directa de este confinamiento hidráulico, las condiciones del agua favorecen el desarrollo de bacterias capaces de detonar cuadros graves de gastroenteritis, así como afecciones en piel, oídos y ojos en personas que entran en contacto con el flujo estancado.
A diferencia de las dinámicas marinas donde las mareas renuevan el entorno, la escasa movilidad de la laguna Bojórquez propicia un ambiente de descomposición constante y alta concentración bacteriana.
“La laguna Bojórquez sí está en un estado de deterioro muy, muy severo. Recuperar esa laguna es muy costoso, a muy largo plazo y quién sabe si se logre”, advirtió Herrera Silveira al evaluar el nivel de afectación acumulado en el sitio.
El investigador, quien ha encabezado estudios científicos en la zona durante más de 20 años, enfatizó que la problemática no exige más investigaciones de diagnóstico, sino decisiones de remediación efectivas para prevenir contingencias sanitarias que eventualmente afecten la imagen del destino y la seguridad de la comunidad local y de los visitantes.
“Los estudios ya están, yo he hecho estudios ahí durante 20 años y sé que están mal. Así que más estudios no, se necesitan poner acciones”, concluyó el académico.
