Opacidad en Isla Mujeres tras deceso de crías en campamento tortuguero

(Diario Cambio 22)
Mientras otros municipios del estado ofrecen periódicamente cifras de nidos de tortuga, número de huevos rescatados, crías eclosionadas y liberaciones, el Ayuntamiento de Isla Mujeres informó por última vez en el mes de julio que se habían atendido 895 nidos y contabilizado mil 332 crías de tortuga carey, caguama y blanca, sin que desde entonces el gobierno local haya facilitado nuevas actualizaciones.
Mientras, el Campamento Tortuguero Punta Sur de Cozumel reportó, al 30 de septiembre, 625 nidos marcados, de los cuales 547 corresponden a tortuga blanca (Chelonia mydas) y 78 a tortuga caguama (Caretta caretta).
Además, el Ayuntamiento enfrenta un procedimiento administrativo, abierto por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), tras darse a conocer la muerte de 45 crías expuestas al sol en uno de los corrales de anidación de la playa de la Media Luna.
Desde principios de la temporada, en las redes sociales del Ayuntamiento se solicitaban voluntarios para el rescate de nidos, con el argumento de que numerosas tortugas llegaban a la playa y no tenían personal suficiente para vigilar todo el área de anidación.
Las finanzas del Ayuntamiento, tan generosas para otros rubros, parecen no alcanzar, ni para pagar salarios a personas fuera de la nómina municipal ni mucho menos para dotar de material a los voluntarios, ya que solicita en sus redes sociales donaciones de botellas de agua, guantes, linternas, bolsas de tela y otros materiales necesarios para las actividades.
Y aunque, de acuerdo a la solicitud para recibir voluntarios, cada noche y cada tortuga cuentan, año con año se pierden decenas de nidos en la playita ubicada frente a Isla 33, donde nunca bajan voluntarios a rescatar huevos, con el argumento de que es peligroso; y con este mismo argumento, los voluntarios y personal del Campamento Tortuguero vigilan casi exclusivamente cuatro playas a nivel de carretera, concretamente Icaco, Media Luna, Bachilleres y La Guadalupana, que en conjunto suman una extensión promedio de alrededor de 1.2 km.
Con este planteamiento, resulta increíble que, al corte del mes de julio y un registro de 895 nidos, Isla Mujeres haya rescatado más que Cozumel que, al corte del 30 de septiembre reportó con 625 nidos en toda la Punta Sur, que solo en el tramo de costa que rodea la punta, desde el Parque Ecoturístico hasta el faro Celarain, rebasa dos kilómetros.
El contraste es difícil de explicar, puesto que Isla Mujeres es una isla de apenas siete kilómetros de extensión con pocas playas de anidación y menos aún bajo vigilancia oficial, mientras que Cozumel cuenta con un frente costero mucho mayor y brigadas de protección más amplias, motivo por el que despierta suspicacia sobre la consistencia de los reportes oficiales el hecho de que la primera registre más nidos que la segunda.
La situación se agrava porque desde julio no se han publicado boletines con datos duros, rompiendo la práctica habitual de ofrecer cortes mensuales, se desconocen cifras de agosto y septiembre, además que tampoco se ha informado sobre liberaciones de crías, lo que impide evaluar el éxito reproductivo de la temporada.
La falta de homologación en los criterios de conteo y la ausencia de reportes públicos en Isla Mujeres dejan a la ciudadanía sin elementos para conocer la verdadera situación de las tortugas marinas en uno de los puntos de anidación más importantes del Caribe mexicano.
Crías recién eclosionadas fallecieron en corrales de anidación de La Media Luna
El 22 de julio se registró la muerte de 45 crías de tortuga marina en un corral del campamento tortuguero de la Media Luna, hecho que se hizo público en redes sociales y generó la indignación de la sociedad isleña, aunque no faltó quien intentó justificar.
Dos días después, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) se presentó para una exhaustiva inspección que comenzó la noche del 24 de julio y se extendió hasta el 25 de julio, con una duración aproximada de 15 horas, misma que abarcó recintos, nidos, huevos y crías, además de la documentación pertinente.
Al finalizar, la dependencia federal concluyó que la eclosión ocurrió de día, las crías quedaron expuestas al sol y murieron por golpe de calor; como consecuencia, la dependencia federal abrió un procedimiento administrativo contra el Ayuntamiento de Isla Mujeres, que fue emplazado a entregar permisos y documentación sobre el manejo del campamento.
Aunque la versión oficial descartó negligencia, el hecho generó críticas que pusieron en evidencia la fragilidad de los protocolos de conservación en la isla, tal como señalaron en su momento especialistas y ciudadanos, al afirmar que los corrales se cubren, generalmente con hojas de palma, para evitar la exposición al sol, práctica básica en las capacitaciones pero, sobre todo, de sentido común.
