Remodelarán el Barrio Mágico de Chetumal y se ofenden los de casa porque gana una empresa de Cancún

Javier Chávez Ataxca
CAFÉ DE ALTURA
Primer Barrio Mágico del país por cortesía de Miguel Torruco Marqués –Secretario de Turismo con Andrés Manuel López Obrador–, el centro histórico de Chetumal será remodelado con una inversión millonaria y los trabajos especializados quedaron a cargo de una empresa con domicilio fiscal en Cancún: TYA del Sureste.
La adjudicación de la magna obra ofende a los empresarios de casa, porque desconocidos norteños harán la cirugía mayor en el espacio más querido por viejos y nuevos chetumaleños. Aquí nació el pueblo de Payo Obispo en los tiempos del Territorio y es nuestra solitaria capital caribeña.
Dirigida por José Rafael Lara Díaz, la Secretaría de Obras Públicas decidió que TYA del Sureste S. A. de C. V. haga la “rehabilitación y mejoramiento de la infraestructura y la imagen urbana en el polígono del Barrio Mágico de Chetumal”, con un costo cercano a los 114 millones de pesos.
Si hay diezmo o no, es un asunto entre Rafael Lara y los empresarios; sabemos que en el gobierno te piden moche en efectivo hasta por comprarte un rollo de papel higiénico, por lo que sería asombroso que ahora no lo pidan en Obras Públicas. De ser así, Rafa Lara debe ser colocado en un altar, para adorarlo con incienso y peregrinaciones.
Falta precisar quiénes son los dueños de TYA del Sureste para saber dónde acaban los millones. Ayer el exgobernador Félix González Canto desmintió su participación en esa empresa afortunada, al ser entrevistado por Diario de Quintana Roo.
“No solo no es mía: no conozco a los accionistas y jamás he estado en alguna empresa constructora ni como socio ni nada”, aclaró el penúltimo gobernador de la era PRI, cortando de tajo las habladurías de doñas y mandilones en el lavadero chaca chaca de las redes sociales.
