Principales

Tiempos de levantar la mano y mostrar la cara

A la brasa
César Larrache

En política, levantar la mano no basta: también hay que mostrar resultados. Y en Quintana Roo, donde la salud pública sigue siendo una de las principales deudas del gobierno, Flavio Carlos Rosado, actual Secretario de Salud y Director General de los Servicios Estatales de Salud, parece más ocupado en posicionarse rumbo al 2027 que en entregar cuentas claras al frente de SESA.

Estamos en la antesala de la justa electoral de 2027, donde se jugarán la gubernatura, las diputaciones y las presidencias municipales. En todos los municipios empieza el movimiento por ser los elegidos, y este es precisamente el caso de Flavio Carlos Rosado.

Flavio Carlos Rosado tomó posesión al inicio de este quinquenio y, desde entonces, su desempeño ha dejado mucho que desear. El avance en materia de salud pública no se percibe y no se ve por ningún lado, y el panorama que se ha complicado aún más con la accidentada entrada del IMSS-Bienestar.

En fechas recientes, al secretario se le ha visto desesperado por figurar, preparándose para entrar al quite en Isla Mujeres. Como foráneo, pretende entrar al tablero político y hacerle frente a los caciques locales, los Ricalde. No obstante, entre su urgencia y la falta de asesores serios, han convertido al secretario en un personaje digno de memes. Lo vemos con desesperación en cualquier evento partidista, buscando la foto y la reunión con los actores políticos del momento para ver si así es el elegido.

La bitácora de su campaña anticipada da cuenta de ello: se le ha visto recogiendo periódicos Regeneración para entregarlos, o por lo menos hacer la finta; grabando videos para hablar de restaurantes de Isla Mujeres; y, más recientemente, apareciendo junto a “El Chepe” Contreras. Con esas estrategias, como tortero parece tener más futuro que como próximo presidente municipal isleño.

Lo cierto es que Flavio Carlos Rosado tuvo en sus manos la oportunidad de hacer historia. SESA venía de una administración ampliamente cuestionada durante el gobierno de Carlos Joaquín. La doctora Alejandra Aguirre entregó una secretaría señalada por corrupción, excesos, abusos, desabasto de medicamentos y hospitales en condiciones deplorables.

Flavio pudo haber hecho un mejor trabajo, en lugar de permitir que se dejaran cientos de cajas de medicamentos arrumbadas y olvidadas en las oficinas de Subteniente López.

La mejor carta de presentación de Flavio no era una foto en evento partidista, ni un video de ocasión, ni una reunión con actores políticos del momento. Su verdadera carta de presentación debió ser un sistema de salud estatal funcionando.

Pero eligió lo mismo de siempre: fue un secretario de territorio, pero no para el beneficio de Quintana Roo, sino para el de su propia imagen. Y en tiempos donde todos quieren levantar la mano, también deberían estar obligados a mostrar la cara. Porque antes de pedir votos, hay que entregar resultados.

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