
Ha fallecido María Rubio, una dama que en su tiempo ocupó titulares por su capacidad de salir al paso a cuanto interrogante o problema se le atravesara en el camino, por más espinosos que estos fueran.
El monero y texticulero no tuvo el gusto de tratar con ella, sin embargo siempre le llamó la atención su valentía para dar la cara cuando hubo necesidad de hacerlo.
Por regla general las llamadas primeras damas siempre permanecen por detrás de su consorte. María Rubio rompió esquemas y con el carácter que siempre le caracterizó, permaneció al lado, a veces por delante incluso, del entonces gobernador del estado.
Si les digo que voy a extrañar sus comentarios, valientes siempre, de sus redes sociales, no es simple cortesía. Era de las poquísimas mujeres que se atrevía a decirle al pan, pan, y al vino, vino.
Supo enfrentar con éxito cuanta tempestad se le atravesó en su camino.
No cualquiera puede presumir de esa capacidad tan relevante.
Descanse en paz María Rubio.





