Mara Lezama en su informe: “Hay una guerra política articulada, alimentada por la mezquindad” y con calumnias

Javier Chávez Ataxca
CAFÉ DE ALTURA
Entre Palacio de Gobierno y el Congreso del Estado, al caer la tarde en el Boulevard Bahía, la gobernadora morenista Mara Lezama Espinosa rindió su cuarto y penúltimo informe y con las riendas de Morena se defendió de los ataques contra ella, recrudecidos en las últimas semanas al calor del combate interno de Morena por el trono que desalojará en 2027.
“La consolidación de este cambio histórico en Quintana Roo incomoda, incomoda profundamente a los privilegios del pasado, a quienes se sienten con el derecho de imponerse a las mayorías”, afirmó contundente, con el monumento al Pescador a su espalda y una bahía en letargo, invadida por la noche.
Esto ha generado ataques en contra de nuestra administración, orientados a desacreditar no solo a mi persona, sino a los logros históricos y tangibles”, añadió ante invitados especiales y miles de hombres y mujeres que ocasionalmente coreaban “gobernadora, gobernadora”.
“Hay una guerra articulada, política, alimentada también por la mezquindad de quienes cegados por ambiciones personales intentan poner en riesgo la unidad de nuestro movimiento”, dijo ante dos exgobernadores del PRI: Joaquín Hendricks Díaz y Félix González Canto. El exalcalde expriista Carlos Mario Villanueva Tenorio asistió en representación de Mario Villanueva Madrid, su padre.
“Frente a esta estridencia, frente a las calumnias y la pretensión de golpear nuestra agenda de cambio, mantenemos una postura serena, pero categóricamente firme”, sostuvo Mara ante la Secretaria federal de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, quien llevó la representación de la Presidenta Claudia Sheinbaum, cuyo liderazgo remarcó Mara en tramos culminantes.
Mara siguió con su mensaje político, presenciado por el senador morenista Gerardo Fernández Noroña.
“El proyecto de transformación en Quintana Roo no pertenece a grupos facciosos ni a vanidades individuales. Quienes intentan detener este proceso histórico mediante la intriga, mediante la descalificación, no combaten a un gobierno o a una persona, atentan contra nuestro movimiento que representa las conquistas del pueblo, la esperanza colectiva, y no se someterá jamás a chantajes mezquinos ni a presiones interesadas”.
Y advirtió, con el pulso firme:
“Que les quede bien claro, tanto a las o los adversarios de siempre como a las o los simuladores de ocasión, que no nos van a detener ni nos van a arrebatar la convicción de seguir transformando a Quintana Roo”.
