CFE asfixia a Isla Mujeres con tarifas e incrementos desorbitados

(Diario Cambio 22)
A pesar de que los trabajos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en Isla Mujeres implican dejar sin luz a buena parte de la población por espacio de muchas horas y las suspensiones en el servicio se registran sistemáticamente desde hace varios meses, los recibos de energía se han disparado, con brutales incrementos de hasta 539% en hogares con tarifa doméstica.
Prácticamente todos los usuarios de Isla Mujeres han resentido las inexplicables alzas, que carecen de sentido porque, a criterio de la comunidad, si la CFE corta la luz, es obvio que no hay consumo y por tanto es imposible que los medidores marquen un mayor número de kW.
Tan solo por poner un ejemplo, un usuario denunció que pagó 1,800 pesos el bimestre pasado, deberá desembolsar ahora 11,500 si no quiere que la paraestatal le corte el servicio y, de acuerdo con un trabajador de la CFE que pidió anonimato, la lectura real del medidor fue de 1,192 kW aunque en el recibo se reflejaron más de 3,000.
Vecinos interpretan que los cobros se relacionan con los postes y transformadores que la empresa cambia en la isla, así como con la introducción de la red subterránea en el centro, lo que para ellos explica por qué prácticamente a todos les están llegando recibos altísimos a pesar de que la mitad del tiempo no tienen luz debido a los constantes apagones que, para colmo, dañan aparatos electrodomésticos.
La indignación isleña se desbordó en las redes sociales y usuarios arremetieron con todo contra la CFE, calificando a la paraestatal como las peores que existen en este país, en tanto otra persona reclamó que “además de soportar el servicio ineficiente, de quemar electrodomésticos y un servicio malísimo, se agarran del pueblo para beneficio propio, pésimo CFE, nido de ratas, más de un pinche mes según arreglando y siguen cortándola, son una pinche basura”.
La memoria colectiva también salió a flote y recordó que desde el huracán “Wilma” en el 2005 la red eléctrica debió haber quedado como nueva y apenas veinte años después es un desastre, “tienen que estar cambiando postes y transformadores como si tuviera cincuenta años de vieja, entonces la pregunta es: ¿por qué pagamos la luz tan cara?, ¿el pago a dónde se va, a generación o a mantenimiento?, ¿y dónde ha estado el mantenimiento todos estos años si ahora lo cobran? Lo voy a volver a decir: es un abuso pagar caro por un servicio tan precario”, reclamó uno de los cientos de afectados.
Los isleños sienten como una burla que pese a los apagones y el servicio deficiente, los recibos llegan inflados sin aviso previo y cuando acuden a reclamar en las oficinas de la CFE la respuesta es que se vayan acostumbrando, porque durante seis meses seguirán llegando facturas más altas antes de que vuelvan las tarifas normales.
En pocas palabras, la CFE sí está cobrando a los usuarios por todos los trabajos que realiza en la isla, disfrazando las tarifas domésticas como industriales y trasladando a la comunidad el costo de cada poste, transformador y, sobre todo, de la introducción del cableado subterráneo en el centro.
Así, lo que debería ser inversión y mantenimiento de la empresa se convierte en un abuso que castiga a los hogares isleños con recibos imposibles de pagar.
