Principales

Ecocidio de líder de taxistas en Isla Mujeres

Isla Mujeres, 27 de mayo.-

Persiste la impunidad en la devastación de mangle en que incurrió el secretario general del Sindicato de Taxistas de Isla Mujeres, Eduardo Peniche Rodríguez, a quien no le importó afectar una vasta extensión de la especie protegida, para construir un estacionamiento, oficinas y palapa para los chafiretes que esperan pasaje.

eduardo penicheLos trabajos arrancaron a finales del año pasado, cuando fungía como delegada de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) Ludivina Menchaca, sin que ninguna autoridad en la materia pareciera darse por enterada y aunque en un principio se manejaba solamente el concepto de una palapita donde los taxistas pudieran refugiarse del sol y de la lluvia, al final la obra resultó en la devastación de al menos mil metros cuadrados de mangle, para construir un estacionamiento que para colmo resulta insuficiente de cara al número de unidades que hacen sitio, lo que orilla a que los chafiretes tengan que estacionar sus unidades a la vera de la carretera.

Nativos isleños preocupados por la severa devastación del mangle en el área de Sac-Bajo y en general en todo el perímetro de la laguna Macak, lamentaron que ninguna autoridad haya frenado la obra que a todas luces afecta considerablemente el entorno natural y destruye alrededor de mil metros de mangle.

“La construcción se hizo casi en lo oscurito, primero fue una palapa que era lo que se había dicho al principio, pero cuando nos quisimos dar cuenta ya se había arrasado con una buena superficie de mangle, calculo que unos mil metros cuadrados, puede que incluso más”, expresó un residente en la zona, quien no entiende cómo la dirección de Ecología no se dio por enterada.
“Entiendo si fuera un municipio enorme donde los inspectores no se dan abasto, pero en la isla, con siete kilómetros, si hasta cuando uno anda de paseo se da cuenta de las cosas”.

Agregó que desconoce si la obra se realizó porque contaba con una autorización de impacto ambiental (MIA), aunque resultaría incoherente que la entonces delegada Ludivina Menchaca hubiera aprobado la manifestación, ya que la destrucción del manglar está clara y, hasta donde tiene entendido, tampoco el Sindicato de Taxistas pretende reforestar con mangle otras zonas a cambio del que arrasó para levantar las instalaciones.

“Otra cosa que me preocupa es que la oficina es de material, no de madera y se supone que el reglamento de Zona Federal es bien claro, no permite construcciones sólidas, que no puedan desmantelarse de manera inmediata”.

(Por Esto! de Quintana Roo)

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba