Exhibe su realidad política la cancunense Ana Paty Peralta

Déjame te Cuento
Ángel Solís
Acostumbrada a que el gobierno del estado le resolviera todos los problemas, este lunes en el Parque chetumaleño Aarón Merino de la Colonia López Mateos la aspirante a la coordinación estatal de 4T, Ana Paty Peralta de la Peña —alcaldesa cancunense con licencia—, ante un pobre, pero muy pobre poder de convocatoria mostró lo que tiene para enfrentar a Eugenio Segura Vázquez y Rafael Marín Mollinedo, quienes como ella van por la silla de Palacio de Gobierno.
Proveniente de una clase social alta, esa que el expresidente Andrés Manuel López Obrador definía como “fifís”, Ana Paty desde su llegada a la presidencia municipal fue metida en una burbuja para evitar que se diera cuenta de los problemas padecidos por Cancún, que es mucho más que la zona hotelera.

Descuartizados, embolsados, levantones, cobros de derecho de piso y hasta extorsiones por parte de elementos de la policía municipal y muchos problemas más, son cosa de todos los días en el Cancún que no conoce Ana Patricia Peralta y, pese a todo esto, pretende gobernar todo el estado.
Este lunes en Chetumal evidenció su escaso poder de convocatoria y la falta de oficio político, porque en todo este tiempo al frente de Cancún no la dejaron gobernar, la sobreprotegieron y provocaron que no saliera de ese destino turístico, pese a sus aspiraciones de gobernar Quintana Roo.

A la Asamblea Informativa de este lunes solo asistieron 80 personas, de los cuales 60 eran mayores de edad y 20 niños. Por cierto, a los pocos asistentes no se les brindó ni un vaso de agua, y así difícilmente para su próxima visita a la capital del estado ni la mitad acuda nuevamente a escuchar sus discursos morenistas.
La cancunense la tiene muy difícil por ser la única que no conoce el estado que pretende gobernar. Marybel, Gino y hasta Don Rafa llevan mucho camino recorrido y aventajan por mucho a Ana Paty, quien arranca en último lugar.
Por lo pronto, la alcaldesa con licencia debe cambiar de asesores de campaña, porque su inicio en Chetumal resultó lamentable y no se esperan muchos cambios en su estrategia, de seguir con malos operadores a su alrededor.
Y de continuar las cosas como arrancaron, ni su declinación en la recta final de la campaña serviría de algo, ya que los 80 o 100 seguidores que pueda tener a nivel estatal nada aportarían al candidato que ella decida respaldar.
