Operador de la Mafia Rumana, maneja campaña de Rafael Marín Mollinedo

CDMX, a 10 de agosto de 2026
(Cambio22)
Alejandro Enrique Arcos Romero, señalado por autoridades de México y Estados Unidos como uno de los principales operadores financieros de la mafia rumana que encabezó Florian Tudor en la Riviera Maya, pasó del manejo de empresas fachada y cuentas bancarias con movimientos millonarios a ocupar una posición cercana al poder político y aduanero.
Actualmente, Arcos Romero participa en la estructura que acompaña a Rafael Marín Mollinedo en su promoción interna para buscar la candidatura de Morena al Gobierno de Quintana Roo, apareciendo de manera recurrente en actos, reuniones y videos del aspirante.
Una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad documentó que el personaje señalado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ingresó a la Agencia Nacional de Aduanas de México durante la primera gestión de Marín Mollinedo, entre diciembre de 2022 y junio de 2023, cuando las autoridades federales ya lo ubicaban como integrante de la estructura financiera de Tudor.

Funcionarios y exempleados de Aduanas lo identificaron como secretario particular o integrante de la oficina directa del entonces titular de la ANAM. Documentos oficiales confirman que participó en actividades internas y fue reconocido como “director general adscrito a la ANAM”.
La revelación coloca bajo fuertes cuestionamientos a Marín Mollinedo, debido a que el hombre que hoy lo acompaña en su proyecto electoral ya había sido incluido en una operación binacional contra el lavado de dinero y la clonación de tarjetas bancarias.
Estados Unidos pidió congelar sus cuentas
El 26 de noviembre de 2020, el Departamento de Justicia de Estados Unidos, mediante la oficina del agregado jurídico de su embajada en México, solicitó a la UIF bloquear las cuentas de 72 personas físicas y morales relacionadas con la red de Florian Tudor.
Entre los nombres se encontraba Alejandro Enrique Arcos Romero.
La petición derivó en la denominada Operación Caribe, desplegada en coordinación con el Buró Federal de Investigaciones (FBI) para desmantelar la estructura financiera de la organización que operaba en destinos turísticos como Cancún, Playa del Carmen y Los Cabos.

El 4 de febrero de 2021, la UIF ordenó el bloqueo de las cuentas de Arcos Romero y otros integrantes de la organización.
Las autoridades lo identificaron como uno de los dos principales operadores financieros de la red y lo relacionaron con la constitución de 14 empresas fachada, presuntamente utilizadas para introducir recursos ilegales al sistema financiero mediante la compra de inmuebles, automóviles, joyas y otros bienes.
A pesar de la gravedad de los señalamientos, Arcos Romero nunca fue detenido.
La estructura criminal que saqueó a turistas
Desde aproximadamente 2014, la organización de Florian Tudor instaló dispositivos conocidos como skimmers en cajeros automáticos ubicados en hoteles, plazas comerciales y puntos turísticos del Caribe mexicano.
Los equipos permitían copiar la información de la banda magnética de las tarjetas y registrar mediante cámaras ocultas los números de identificación personal introducidos por los usuarios.

Posteriormente, los datos eran utilizados para clonar las tarjetas y retirar dinero en distintos países.
Un antiguo integrante de la organización, convertido en testigo de la fiscalía rumana, declaró que el grupo podía clonar cerca de mil tarjetas mensuales y retirar alrededor de 200 dólares de cada una.
Las estimaciones incluidas en las investigaciones colocaron las ganancias de la red hasta en 20 millones de dólares mensuales, equivalentes a aproximadamente 240 millones de dólares al año.
Florian Tudor fue detenido en México en mayo de 2021 y posteriormente enfrentó un proceso de extradición. Sin embargo, parte de la estructura financiera que operaba alrededor de su organización permaneció sin ser llevada ante los tribunales.
Catorce empresas y 21 cuentas bancarias
Los expedientes de inteligencia financiera atribuyen a Arcos Romero el control o participación en 14 sociedades mercantiles que habrían servido para distribuir y ocultar recursos de origen ilícito.
Entre ellas aparece Momvavi Grupo Constructor, S.A. de C.V., compañía en la que figuró como accionista mayoritario y que fue catalogada por el Servicio de Administración Tributaria como empresa facturera o fantasma desde marzo de 2019.

La sociedad habría sido utilizada para realizar transferencias millonarias hacia cuentas en el extranjero.
La UIF también detectó que Arcos Romero era titular o apoderado de 21 cuentas bancarias con operaciones consideradas inusuales, principalmente por el ingreso y retiro inmediato de grandes cantidades de dinero.
Entre septiembre de 2015 y marzo de 2016, una cuenta de BBVA en la que aparecía como apoderado registró depósitos por 46.2 millones de pesos y retiros por 195.1 millones.
Otra cuenta de Santander acumuló depósitos por 39.5 millones de pesos y retiros por 42.3 millones únicamente entre diciembre de 2015 y marzo de 2016.
El volumen y la rápida dispersión de los recursos fueron identificados como parte del modelo utilizado para mover las ganancias de la banda a través del sistema financiero.
Un oficio de abril de 2023 relacionado con el programa “Tianguis del Bienestar” le marcó copia y lo identificó como “director general adscrito a la ANAM”.
Además, el acta de entrega-recepción del 26 de diciembre de 2022, mediante la cual Horacio Duarte entregó la dirección de Aduanas a Marín Mollinedo, registró a Arcos Romero como testigo.
La documentación demuestra que no se trataba de una presencia ocasional o ajena a la administración. El personaje señalado por inteligencia financiera estadounidense y mexicana formaba parte del círculo operativo del nuevo titular de Aduanas.
La relación entre ambos continuó después de la primera gestión de Marín Mollinedo en la ANAM.
Arcos Romero aparece de manera constante acompañándolo en los recorridos y eventos mediante los cuales promueve sus aspiraciones de convertirse en candidato de Morena al Gobierno de Quintana Roo.

El 22 de junio fue captado en un festejo del Día del Padre que funcionó como antesala de la promoción política de Marín Mollinedo. En el video del encuentro aparece en por lo menos seis ocasiones cerca del aspirante.
Tres días después volvió a ser registrado en material promocional relacionado con actividades en el campo del sur de Quintana Roo.
El 26 de junio también acompañó a Marín Mollinedo en su registro como aspirante a la Coordinación Estatal en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, denominación utilizada por Morena para sus procesos internos de selección.
El evento se efectuó en el World Trade Center de la Ciudad de México y la presencia de Arcos Romero quedó registrada en videos y fotografías.
Junto a ellos apareció Alex Tonatiuh Márquez Hernández, exdirector de Investigación Aduanera conocido como “Lord Relojes”, quien fue separado de su cargo después de diversos señalamientos de corrupción y de que Estados Unidos le retirara la visa.
La presencia de ambos excolaboradores muestra que parte del equipo que rodeó a Marín Mollinedo en Aduanas continúa integrado a su proyecto político en Quintana Roo.
Representante legal de la marca “Rafa Marín”
La participación de Arcos Romero no se limita al acompañamiento en actos públicos.
A finales de mayo presentó ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial una solicitud para registrar la marca “Rafa Marín”, apareciendo como representante legal del exdirector de Aduanas.
El trámite confirma que mantiene responsabilidades directas dentro de la estructura encargada de construir y administrar la identidad política del aspirante.

También aparece afiliado a Morena en Quintana Roo, conforme a registros públicos partidistas.
Su función alrededor de Marín Mollinedo, por lo tanto, combina representación jurídica, acompañamiento político, organización y presencia permanente dentro del grupo más cercano.
Rafael Marín Mollinedo no ofreció una explicación sobre la incorporación de Arcos Romero a su equipo en Aduanas ni sobre su participación actual en el proyecto por la gubernatura.
Tampoco ha aclarado si conocía el bloqueo de cuentas solicitado por Estados Unidos, los señalamientos de la UIF, las 14 empresas atribuidas a la red financiera de Tudor o los movimientos millonarios detectados en las cuentas vinculadas con su colaborador.
La ausencia de una respuesta deja abiertas preguntas fundamentales:
¿cómo ingresó a una institución estratégica un personaje previamente identificado como operador financiero de una organización criminal?, ¿quién autorizó su acceso?, ¿qué funciones desarrolló dentro de la oficina del titular? y ¿por qué continúa participando en el círculo más cercano de Marín Mollinedo?
El caso ya no se limita al pasado criminal de la mafia rumana en la Riviera Maya. Ahora alcanza directamente el proceso de sucesión política de Quintana Roo.
Alejandro Enrique Arcos Romero no es una figura accidental en las fotografías, los documentos, registros oficiales y apariciones públicas muestran que trabajó junto a Rafael Marín Mollinedo en Aduanas y que actualmente interviene en su estructura política.
Mientras Marín busca convencer a Morena de que puede gobernar Quintana Roo, uno de los hombres que lo acompaña carga con señalamientos oficiales por haber movido el dinero de una organización criminal que durante años saqueó las cuentas bancarias de miles de turistas.
Marín Mollinedo presume desde hace décadas su cercanía e incondicionalidad con el expresidente Andrés Manuel López Obrador y es primo de Nicolás Mollinedo, quien fue chofer y coordinador de logística de AMLO, de acuerdo con fuentes morenistas, el ex titular de la ANAM sería la principal apuesta de Morena para disputar la gubernatura de Quintana Roo en caso de romperse la alianza con el Partido Verde y quedar fuera de la contienda Eugenio “Gino” Segura.
