Quien asesora a Flavio Carlos lo odia

Déjame te Cuento
Ángel Solís
“Vamos a comer delicioso” —tortas de cochinita acompañadas de su refrescos embotellados y aguas azucaradas—, invita el Secretario de Salud de Quintana Roo, Flavio Carlos Rosado, en un video publicado en sus redes sociales de este domingo 28 de junio, donde acompañado del alcalde Bacalar, José Alfredo “Chepe” Contreras, utiliza el pretexto del día del padre (que fue hace una semana) para hacer campaña en la Zona Continental del municipio de Isla Mujeres.
Que un secretario de Salud promueva la alimentación alta en grasas y azúcares, equivale a que un Fiscal General o un Secretario de Seguridad promueva el consumo de la marihuana o cualquier otra droga, incongruencia total y una falta de respeto para decenas de médicos de nuestro estado y nutriólogos, quienes pretenden disminuir la obesidad y contener el aumento de casos de diabetes en Quintana Roo.
Es evidente la desesperación del desconocido Flavio Carlos por figurar en las encuestas del municipio de Isla Mujeres, municipio que pretende gobernar. Hay que resaltar que antes del gobierno de Mara Lezama no ponía un pie en la isla vecina de Cancún.
Y más lamentable es que nadie dentro del gobierno del estado le diga que no solo se está haciendo fuera del bacín, sino que está embarrando con su excremento a esta administración estatal, que con sus costosas Caravanas de Salud promueve dentro de sus servicios: la atención integral en materia de nutrición y la salud preventiva y clínica.
Pese a ser el Secretario de Salud, #ElNoIsleño Flavio Carlos quizás ignore que México ocupa la séptima posición a nivel mundial con mayor de casos de personas adultas con diabetes tipo II, y pese a ello el señor con su campaña desesperada ayuda a que los casos aumenten.
El Gobierno federal, el colegio de médicos, los políticos de oposición (si es que existen todavía) o hasta los mismos isleños deben exigir la renuncia de este gris titular de Salud, quien mantiene abandonadas sus funciones para estar dedicado a hacer campaña en un municipio donde nadie lo conoce, y además fomenta el consumo de azúcares y carbohidratos.
Incluso Flavio Carlos escupe sobre las políticas públicas impulsadas en la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien mantiene una postura firme contra el consumo de bebidas azucaradas con acciones orientadas a la salud pública y la prevención de enfermedades crónicas.
Es tiempo que Flavio renuncie y se dedique a otras cosas—un puesto de tortas y tacos de cochinita, por ejemplo—, pero que deje de hacer más daño a la salud de los quintanarroenses. quintanarroenses.