Alerta Roja

Cancún anda muy mal en seguridad y con el verde Pablo Bustamante el remedio puede ser peor que la enfermedad

CAFÉ DE ALTURA
Javier Chávez Ataxca

Con sus crecientes problemas por todos los flancos, Cancún es un yate de lujo a la deriva. Su presidenta municipal morenista Ana Patricia Peralta de la Peña no pudo con el tremendo desafío y por las reglas de juego de su partido tuvo que solicitar licencia antes de tiempo, para competir por la gubernatura que sin duda ganará Morena.

La desconocida Landy Guadalupe Canché Pantoja quedó como encargada del despacho, como si el municipio de Benito Juárez fuera un changarro de pueblo que se puede encargar a la sobrina del vecino.

Los problemas no iniciaron con Ana Paty, pero ella no pudo con Cancún y sus problemas siguen e incluso aumentan. Sí, los políticos han sido culpables, por corruptos e incompetentes, pero el pueblo autómata tiene la mayor parte de la culpa, ya que basta una despensa del Verde o la ayuda social de Morena para convertirlos en jerga y trapo de cocina.

Ahora el doblemente verde Pablo Bustamente Beltrán quiere competir por el trono municipal; para ello renunció a la Secretaría de Bienestar, donde no se le extraña porque siempre estuvo haciendo campaña en Cancún, descuidando sus tareas. Este primerizo rara vez llegaba a la capital.

Si Pablo Bustamante es candidato, gana sin despeinarse. Pero ese joven inexperto no es el indicado para Cancún, donde la gente sensata pide oficio político y amor por el municipio más poblado de Quintana Roo. Hay que robar con moderación, sin pasarse de lanza.

El influyente diario Reforma (de Ciudad de México) muestra un botón de la violencia e inseguridad que flagelan a nuestro destino turístico caribeño del norte, un sueño transformado en pesadilla de muchos.

En el video dos delincuentes acorralan a un hombre, lo despojan de su mochila y escapan en moto. El asalto ocurrió en el fraccionamiento Villas del Mar 2 y la víctima hizo bien en no ofrecer resistencia, porque lo habrían acuchillado, baleado o golpeado sin misericordia.

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