A 10 años del asesinato de Isaías Capeline y su chofer escolta Ángel Casillas, rafagueados a pleno día en Cancún

Javier Chávez Ataxca
CAFÉ DE ALTURA
Hoy se cumplen 10 años del homicidio sin resolver del chetumaleño Isaías Capeline Lizárraga, rafagueado al mediodía en Cancún con su chofer Ángel Felipe Casillas Méndez.
El doble asesinato ocurrió el 14 de julio de 2016, ya con Carlos Joaquín como gobernador electo y Roberto Borge resignado a un relevo presente en sus pesadillas: humillante y descuartizador, como comprobaría en propia carne el último gobernador del PRI.
Director general de Gobernación en la Secretaría de Gobierno y operador de toda la confianza del gobernador cozumeleño, Capeline circulaba con su chofer chetumaleño a un costado del fraccionamiento Cumbres y la lluvia de plomo los sorprendió y arrebató la vida en el acto.
A Capeline y Casillas les dispararon desde un auto en movimiento que se les emparejó. Cumplida la misión, los agresores escaparon y se perdieron en calles y avenidas de Cancún.
En el sitio encontraron 40 casquillos de arma larga; los cuerpos quedaron ensangrentados dentro de la camioneta.
Dos reacciones publicadas al momento por La Jornada Maya:
“No descansaremos hasta dar con los autores, quienes recibirán el castigo que merecen”, prometió Beto Borge.
El Fiscal General Arturo Álvarez Escalera sostuvo que la ejecución está relacionada con la delincuencia organizada.
Y ahí acabó todo.
