Dejan fuera de la gira presidencial de Claudia Sheinbaum en Tulum al alcalde Diego Castañón

Tulum, a 18 de julio de 2026
(Cambio22)
Debido a las cuentas pendientes que tiene con el gobierno federal, el presidente municipal Diego Castañón Trejo fue excluido de los actividades de la gira en Tulum de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Las principales actividades que realizó la primera mandataria de la nación fueron una reunión con representantes de los sectores hotelero y comercial, un recorrido por el Parque el Jaguar y la zona costera, el jueves, y la Conferencia del Pueblo realizada este viernes en el Aeropuerto Internacional Felipe Carrillo Puerto.

A ninguno de esos eventos fue invitado el alcalde Diego Castañón Trejo, quien quedó como un bastante alejado espectador de las decisiones que tomó, autorizó y anunció la presidenta de la República para salvar a Tulum de la crisis turística que experimenta desde el año pasado.
Diego Castañón sólo alcanzó a limpiar apresuradamente una playa pública, a donde un día antes de la visita presidencial mandó cuadrillas para levantar el sargazo acumulado, en aduladora conducta que le fue recriminada por los tulumnenses en sus propias redes sociales.
Pero después de eso, sus actividades se apagaron y permaneció agazapado, mantenido muy lejos, mientras en otros lados la presidenta de México y la gobernadora Mara Lezama, así como la secretaria de Turismo federal, Josefina Rodríguez Zamora, tomaban decisiones y anunciaban los cambios necesarios en la operación del Parque del Jaguar para frenar la pérdida de atractivo del destino entre los turistas nacionales.

Diego Castañón tiene cuentas pendientes con el gobierno federal, no sólo por los señalamientos de la corrupción de su administración que ha golpeado la actividad de las empresas, sino por otros actos de confrontación directa.
El más visible fue cuando vociferó en su conferencia semanal que le valía “madres” si se enojaba el Ejército Mexicano, en el momento en que había tomado la bandera de las quejas ciudadanas contra el Parque del Jaguar, en un afán pasajero de ganar reflectores por una aspiración a una diputación federal, que al final quedó frustrada.
Pero de fondo existe irritación hacia el alcalde, porque a Diego Castañón responsabiliza el gobierno federal del desorden urbano e inmobiliario que existe en Tulum, debido a que saboteó la puesta en aplicación del Programa de Desarrollo Urbano (PDU) de la ciudad cabecera municipal.
Dicho PDU fue elaborado con la coordinación de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y publicado en septiembre del 2024, al final del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, pero el gobierno de Diego Castañón a propósito incumplió los plazos de la consulta pública para que el documento fuera fácilmente impugnado mediante amparos.
Luego, no puso en vigor de inmediato el PDU, sino que prorrogó su entrada en vigor seis meses y luego por otros seis meses más, hasta que al cabo de un año, en septiembre de 2025, decidió abrogarlo, poniendo como justificación las impugnaciones en su contra, con lo dejó nuevamente a Tulum sin un PDU actualizado desde septiembre del 2025, cuando iniciaba la crisis turística del destino.

El gobierno federal captó que Diego Castañón sólo se había montado en el tema del Parque del Jaguar para captar reflectores en pos de sus ambiciones electorales, como fue también la iniciativa que presentó para garantizar el acceso gratuito a las playas públicas de México, la cual se quedó congelada en el Senado de la República sin someterse a votación, sin que Castañón realice ningún reclamo al senador Eugenio Segura, responsable de presentar el dictamen, ni a los senadores y senadoras por no aprobarlo.
El jueves y el viernes a Diego Castañón no se le vio ni como público las actividades de la presidenta de México, e incluso, mientras se realizaban, el alcalde desapareció también de sus redes sociales y las del ayuntamiento.
Fue hasta la tarde de este viernes cuando reapareció en ellas, con un video donde agradece los anuncios de la presidenta de México y la gobernadora Mara Lezama sobre el Parque del Jaguar, decisiones en las que no fue invitado a participar.
