El primer pasó está dado


No fueron dos, no fueron tres, fueron cinco las almas que hoy han tocado a las puertas del paraíso.
Y no van por cualquier baba de perico, van por la joya de la corona. Van por esa posición que les hará ganar un sitio perenne en la historia del estado.
Se esperaba que fueran cuatro los suspirantes que estamparan su firma en ese documento que hace las veces de boleto que permite el ingreso a la antesala de la mismita gloria.
Se inscribieron Gino Segura, Rafa Marín, Ana Patricia Peralta, Marybel Villegas y, ¡sopas!, la muy audaz diputada Alexa Murguía Pulido.
Hoy, la suerte de esa quinteta queda en manos de un jurado que no está compuesto precisamente por almas puras y limpias totalmente ajenas a cualquier desliz político que termine favoreciendo de más a alguno de los personajes inscritos.
Los días venideros el campo de batalla olerá a verdadera pólvora. Los “misiles” pasarán silbando para impactarse en la parte más débil, la menos protegida -el talón de Aquiles- de los contendientes. Los guamazos irán y vendrán sin que “árbitro” alguno, por más estricto que sea, pudiera evitarlo. Será una especie de “sálvese el que pueda”, del “ahora o nunca”, del “a ver de qué cuero salen más correas”. ¡Uf, no habrá tregua alguna!.
Y que nadie se llame extrañado con eso.
Las campañas políticas son así.
¡A rezar se ha dicho!.
