Playa del Carmen, a 16 de abril
Especial
En una decisión que marca un precedente histórico para la industria turística del Caribe Mexicano, Grupo Xcaret anunció oficialmente la suspensión de la Travesía Sagrada Maya para este año.
La medida, comunicada esta mañana por Iliana Rodríguez, directora corporativa de sostenibilidad y diálogo institucional del consorcio, surge como consecuencia directa del reciente fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) respecto a la protección de los derechos culturales de los pueblos originarios.

La directiva fue enfática al señalar que la empresa busca evitar convertirse en un foco de conflicto con las comunidades mayas, optando por frenar el evento antes que profundizar tensiones en el nuevo escenario jurídico que regula el uso de símbolos y rituales indígenas con fines comerciales.

La Travesía Sagrada Maya, que se realiza de manera ininterrumpida desde 2007 —salvo las pausas por causas de fuerza mayor—, es una recreación del antiguo peregrinaje desde el puerto de Polé hacia Cozumel para adorar a la diosa Ixchel. El evento suele movilizar anualmente a cerca de 400 remeros y voluntarios, convirtiéndose en uno de los atractivos culturales y simbólicos más importantes de Quintana Roo.

Sin embargo, ante el cuestionamiento legal sobre los límites del sector turístico en la representación de la identidad indígena, el grupo empresarial decidió dar un paso atrás voluntariamente.
Esta resolución no solo afecta la agenda de eventos de la Riviera Maya para este 2026, sino que lanza un mensaje contundente a toda la industria del sureste mexicano sobre la necesidad de replantear los modelos de explotación de la iconografía y los rituales mayas bajo un marco de mayor respeto y consulta con las comunidades locales.






